Obesidad, Motivación y Cirugía Bariátrica (Banda Gástrica)

Por Francisco Peris, Psicólogo

         Obesity Journal es la revista científica más reconocida internacionalmente dedicada al estudio y, recopilación de trabajos, relacionados con la obesidad. Para Clínica Serralta, también es uno de nuestros principales referentes dentro de nuestra actividad investigadora y actualización de conocimientos específicos en materia de obesidad.

            El tema que hoy nos ocupa, es la presentación de un trabajo de investigación publicado en 2009 por la citada revista: “Motivation, Readiness to Change, and Weight Loss Following Adjustable Gastric Band Surgery”; esto es, “Motivación, disposición al cambio y, pérdida de peso, tras cirugía de banda gástrica ajustable”.  Los autores del estudio pertenecen a la Monash University de Victoria (Australia) y, trabajan en las unidades Centre for Obesity Research and Education y Obesity Research  Unit, School of Primary Health Care; ellos son John B. Dixon, Cheryl P. Laurie, Margaret L. Anderson, Melissa J. Hayden, Maureen E. Dixon y, Paul E. O’Brein.

            La relevancia de este trabajo viene determinada por la importancia que sabemos es concedida al factor motivacional en el éxito de las operaciones de cirugía bariátrica. ¿De qué manera influye la motivación del paciente en los resultados obtenidos tras el tratamiento quirúrgico con banda gástrica ajustable?

            Para responder a esta pregunta los autores del trabajo realizaron la medición de la motivación y la disposición al cambio (RTC, por sus siglas en inglés) con dos instrumentos: Statements regarding reason for seeking surgery, modificación de un cuestionario previamente publicado por los autores, para conocer las principales razones y/o motivación de los pacientes para someterse a una cirugía bariátrica de tipo banda gástrica ajustable; y, URICA scale, una escala ampliamente estudiada y empleada en la evaluación de la disposición al cambio (RTC) en el contexto del tratamiento de la obesidad.

            Inicialmente, los participantes del estudio fueron un total de 227 sujetos, todos ellos incluidos en un programa quirúrgico de pérdida de peso con banda gástrica ajustable. Aunque tras clasificarlos como pacientes Hight RTC (altos en disposición al cambio) y, Low RTC (bajos en disposición al cambio), quedaron 204 sujetos, con n=102 para cada uno de los grupos.

            La principal hipótesis de trabajo en la que se basaron fue: que no habría relación positiva clínicamente significativa entre una mayor motivación preoperatorio medida a través de la disposición al cambio (RTC) y, una mayor pérdida clínicamente significativa de peso, evaluada con el porcentaje de pérdida de Índice de Masa Corporal (%EBMIL, en inglés) 2 años después de la cirugía.

Preguntas secundarias de la investigación fueron las siguientes:

–       ¿Está el nivel preoperatorio de RTC asociado al cumplimiento de la asistencia a las visitas de seguimiento postoperatorio?

–       ¿Está el nivel preoperatorio de RTC relacionado con el riesgo de complicaciones asociadas a la cirugía?

–       ¿Cuáles son las principales motivaciones de los participantes para participar en el programa quirúrgico de pérdida de peso? ¿Pueden predecir estas motivaciones la pérdida de peso tras 2 años después de la cirugía?

Veamos los resultados obtenidos:

  • En un primer análisis, que incluyó a 204 sujetos evaluados tras 2 años después de la operación, no encontraron correlación estadísticamente significativa entre las dos principales variables del estudio, RTC y %EBMIL (r= 0,047, P= 0.5, R2= 0,0022).
  • Tras obtener tres grupos de sujetos con la escala URICA, clasificados como pensativos o meditabundos, preparados para el cambio y ambivalentes, tampoco encontraron diferencias estadísticamente significativas en la pérdida de peso, en la asistencia a las consultas de seguimiento postoperatorio o, el porcentaje de pérdida de peso, a los 2 años después de la operación (en lo único que encontraron diferencias estadísticamente significativas entre estos tres grupos fue en RTC o disposición al cambio).
  • En relación con las pequeñas complicaciones asociadas a la intervención quirúrgica (cabe decir que tan sólo entorno al 10% de los sujetos las presentaron), los que presentaron algún tipo de complicación durante los 2 primeros años a la colocación de la banda obtuvieron el mismo %EBMIL de 52,7 ± 23,4%, que los que no las presentaron 52,6 ± 28,2%. Así mismo, tampoco hubo diferencias estadísticas en las puntuaciones preoperatorias RTC entre los que presentaron complicaciones y los que no.
  • Las principales razones manifestadas por los participantes del estudio para someterse a una cirugía bariátrica y, sus porcentajes, fueron: para mejorar la salud (40%), mejorar la condición médica (29%), para mejorar la apariencia (18%), mejorar la aptitud física (6%), para mejorar la capacidad física (5%), mejorar las perspectivas de empleo (1%) y, con el asesoramiento de una tercera parte (1%) _los sujetos realizaron una clasificación ordinal de los motivos_. La única razón o motivo que mostró diferencia con respecto al nivel de RTC y %EBMIL fue el de “mejorar la apariencia”, mostrando un mayor nivel de RTC y %EBMIL, predominando en pacientes más jóvenes y con mayor probabilidad en mujeres. La media de este motivo en %EBMIL fue de 59,4 frente al 47,1% del motivo “mejorar la salud” (ANOVA, p= 0.019). Además, el efecto de mayor pérdida de peso significativa en sujetos con motivo “mejorar la apariencia física” sigue dándose tras controlar las variables de edad y sexo (regresión ordinal logística, p= 0,013). (En otros análisis estadísticos que realizaron los autores para comprobar la existencia de relaciones entre las motivaciones y otras variables principales como la pérdida de peso, la frecuencia de complicaciones y, la asistencia a las vistitas de seguimientos, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los diferentes grupos).

            La hipótesis principal del estudio que no habría relación clínicamente significativa entre la motivación de los pacientes y la pérdida de peso a los 2 años después de la cirugía, se confirma, no encontrándose relación entre ambas variables. Este hallazgo es consistente con la hipótesis que mantiene el grupo de trabajo acerca de que la acción de la banda gástrica es independiente de factores motivacionales o comportamentales, a pesar de que no miden otras conductas relacionadas con la pérdida de peso como son la dieta, el ejercicio físico y, las interacciones sociales durante el periodo postoperatorio.

            En cuanto a la evaluación pre-tratamiento de RTC puede resultar problemática, puesto que se critica que una única medición antes de la aplicación del tratamiento podría no ser consistente en el tiempo, manifestándose en problemas de fiabilidad al realizar los análisis estadísticos 2 años después.

            Así pues, hacer predicciones sobre los resultados en materia de pérdida de peso al aplicar una banda gástrica o, excluir a un paciente de dicho procedimiento basándonos en su nivel de motivación o RTC, no tendría validez científica ni estadística.

            Este estudio también ha encontrado que la preocupación por el aspecto antes de la operación se asocia con los resultados de la misma, incluso controlando la influencia de la edad y el sexo. Este resultado es interesante porque muchos programas de adelgazamiento resaltan la importancia de los beneficios en la salud obviando los motivos por mejorar el aspecto, visto por muchas personas como un motivo menos digo para pedir ayuda, especialmente cuando se requiere de cirugía. Cuando lo cierto es que mejorar la apariencia física, siempre trae consigo una mejora de la autoestima y puede incrementar por ejemplo la probabilidad de conseguir un empleo.

           Recordad, si queréis realizar algún comentario o tenéis alguna duda, escribirnos a psicologia@clinicaserralta.com o dejad vuestra opinión en el blog.

Un pensamiento en “Obesidad, Motivación y Cirugía Bariátrica (Banda Gástrica)

  1. Muy buen artículo Francisco, sólo puedo compartir que yo me operé en Monterrey hace un año y he perdido más de 40 kilos, estoy muy feliz, no tuve ninguna complicación, me ajustaron la banda tres veces y ya no ha sido necesaria un nuevo ajuste. Mi vida cambió radicalmente, he aprendido a comer de forma balanceada.

    Si me lee alguna persona que esté interesada en la cirugía bariátrica, puedo decirles que funciona, que les cambia la vida y que la inversión económica es totalmente redituable.

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